viernes, 10 de mayo de 2013

Ensayo sobre la película Solaris (Cine Psicológico)


SOLARIS
Cuando vi esta película, hice referencia no solo con un duelo al perder a un ser amado, como lo mostraba la película, sino que además me fui a ese hombre interno que tengo; un hombre muy parecido al interpretado por George Clooney en esta cinta. Pensé que ese querer huir de la realidad está en mí, y no solo en mí, está en muchas personas que nos vamos a otros espacios mentales y con eso queremos huir a nuestros problemas y nuestras inseguridades.

Acá en frente de esta pantalla, me queda difícil escribir lo que siento frente a lo que vi allí y lo que vivo ahora; fue tan revelador su mensaje y tan propicio para mí. Cuando vives encarcelado en tu propia mente, solo ves lo que está en tu imaginación y lo que querrías ser  y hacer; te niegas a lo que es y haces ahora, y lo peor reniegas de ello.

Muchas veces, casi siempre, voy sentado en la silla de atrás del bus de mi ruta, miro por la ventana y pienso en lo que no puedo ser y lo que quisiera tener; simplemente dejo mi cuerpo en esa silla y me voy por 45 minutos que dura el recorrido del bus hasta mi casa. Cuando regreso a mí y me bajo del bus, no me doy cuenta de los 45 minutos de recorrido que dejé de vivir en mi mundo real por estar en mi Solaris. Normalmente cuando estoy sólo nunca estoy aquí, siempre estoy allá.

Hace algunos días, después de recibir mi clase de hermenéutica, iba en el bus y me estaba yendo a mi Solaris, cuando analizando el tema expuesto en esa clase pensé “estoy aquí viajando con un montón de gente, pero no estoy con ellos, es más, no estoy en este bus; estoy en la búsqueda constante de algo que no existe, que está en mi mente, me estoy negando a vivir mi realidad mi mundo” en ese momento volví a mirar hacia dentro del bus; me di cuenta que siempre que me monto me hago al lado de la ventana y miro hacia afuera como si quisiera alejarme y rechazar ese momento.

Es algo loco, sí, tal vez muchas de las cosas que vivo están enmarcadas en el rechazo, en la falsa protesta por el desacuerdo con mi vida. Pero lo malo es que no protesto con acciones que me ayuden a cambiar mi estado, lo hago con pensamientos  pesimistas y codiciosos, acciones mal agradecidas con lo que tengo y lo que puedo hacer.

Soy alguien con muchos mundos y una vida, vida que en muchas oportunidades he dejado de vivir por ir a esos mundos allá adentro de mi mente, es difícil explicarlo, creo que es más difícil leer esto. Un día cuando estudiaba actuación, algo que me llenaba de paz y emoción, se transformó en un pesado costal que llevaba a mis espaldas. Era el mejor de mi clase, todos me alababan, yo trataba de ser humilde y de pronto ese talento me trajo problemas y mucho peso de ese costal era gracias a que me sentía obligado a ser el mejor y responder con grandes actuaciones a los comentarios de mis maestros y mis amigos. Fatal compromiso, me subió a lo más alto de la  tarima y luego me arrojo a lo más bajo. Toda esa carga, hoy que la analizo con detenimiento me enseña que debía actuar para mí y no para los demás.

Criarme alejado de mis padres, con inconvenientes desde niño, muchas cosas que si las hubiera seguido no me hubieran permitido vivir. Escribir eso en este momento seria casi apocalíptico y parecería un texto de Tragedia Griega. Me agrada que en este momento sonrío y recuerdo una clase en que la profesora de mi universidad Estella Agudelo, del curso de Hermenéutica, dijo en clase “un buen psicólogo lo que te haría es cogerte del pelo y decirte, venga pues para acá hermano que usted está es viviendo un presente, deje eso atrás” ese día me reí, pues no solo lo dijo sino que parecía actuando cuando se agarró el pelo y lo dijo con esa gracia; en ese momento comprendí que tenía toda la razón, y hablo de comprender usando el significado que aprendí gracias a esas clases.

De un tiempo para acá vengo con una lucha conmigo mismo, no es fácil cambiar todo en un solo decir, pero he dejado atrás muchas ataduras, miedos; aun tengo muchos pero soy consciente de ello. Hoy decidí vivir aquí y abandonar mi Solaris. 

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